Canadá, el segundo país más grande del mundo, es una tierra de extremos, caracterizada por un clima severo, grandes distancias y un terreno accidentado.
Este era el caldo de cultivo perfecto para la creación de aviones resistentes y versátiles. Con tranquila confianza, Canadá ha construido algunos de los aviones más notables de la historia de la aviación: un interceptor, reyes de la extinción de incendios, elegantes aviones ejecutivos, robustos aviones para volar en la selva e incluso un auténtico platillo volante. Aquí están los 10 mejores.
10: Avro Canada VZ-9 Avrocar

El Avrocar era maravillosamente atrevido y totalmente defectuoso. Su diseño de platillo volante encarnaba la ambición de la Guerra Fría, solo rivalizada por el igualmente inverosímil Couzinet CP-360. ¿La idea? Una maravilla supersónica de despegue y aterrizaje vertical. ¿El resultado? Un disco ruidoso e inestable que parecía cumplir su función, pero que nunca llegó a volar realmente.
Respaldado inicialmente por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, el proyecto preveía velocidades de Mach 3,5 a 100 000 pies (30 480 metros). Diseñado en el Grupo de Proyectos Especiales de Avro, el Avrocar se convirtió en un vehículo de prueba de concepto.
10: Avro Canada VZ-9 Avrocar

En el centro se encontraba el Turborotor: tres motores a reacción hacían girar un ventilador de 124 palas para empujar el aire hacia abajo para la sustentación y hacia fuera para el control. El diseño radical aprovechaba el efecto Coanda y las fuerzas giroscópicas para lograr cierta estabilidad. Sobre el papel, era futurista. En la práctica, no tanto. Una inestabilidad en el cabeceo y el balanceo afectaba a la nave.
Aunque se construyeron y probaron dos, el rendimiento fue deficiente. El Avrocar nunca voló sin efecto suelo y sufrió la ingestión de gas caliente y un control inadecuado. Irónicamente, una falda de goma podría haberlo convertido en un aerodeslizador, superando al SRN-1 en la historia. En cambio, siguió siendo un glorioso fracaso.
9: Bombardier Challenger 600 Series

El lujo y Canadá no solían ir de la mano en el sector aeroespacial. Pero el Challenger cambió eso. Este elegante jet ejecutivo de fuselaje ancho demostró que los canadienses podían construir no solo aviones resistentes, sino también hermosos: elegantes, potentes y capaces de cruzar continentes con comodidad y estilo de sobra.


















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